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Obsidian “El Titan Negro”
Origen: Un antiguo reino forjado entre montañas volcánicas, donde la fuerza era considerada una virtud sagrada.
Obsidian no nació para ser un héroe ni un villano. Nació para imponerse. Su sola presencia hace que las conversaciones se apaguen y que incluso los guerreros más experimentados duden antes de desenvainar un arma.
Su cuerpo parece esculpido en roca volcánica. La piel oscura refleja la luz como si estuviera cubierta por una fina capa de obsidiana pulida. Cada músculo parece haber sido moldeado durante décadas de combates, levantando bloques de piedra y enfrentándose a criaturas gigantescas.
Su cabeza completamente rapada y su mirada fría transmiten una calma inquietante. Nunca grita para imponer respeto; simplemente observa. Quien sostiene su mirada demasiado tiempo acaba bajando los ojos.
Camina despacio. No porque sea lento, sino porque nunca ha necesitado apresurarse. Todo termina llegando hasta él.
Viste únicamente una capa negra con bordes dorados, brazales y grebas de un metal oscuro prácticamente irrompible. Rechaza las armaduras pesadas porque considera que esconder su cuerpo es esconder el trabajo de toda una vida.
Su fuerza física es legendaria. Puede levantar enormes columnas, detener la embestida de bestias gigantes con los brazos desnudos y romper cadenas de acero como si fueran cuerdas. Sin embargo, su verdadero poder es su resistencia: puede seguir luchando durante días sin perder la concentración.
No disfruta de la violencia. La considera una herramienta. Si existe una forma de resolver un conflicto sin combatir, la acepta. Pero cuando alguien cruza una línea, no concede una segunda oportunidad.
Fuera del combate sorprende por su serenidad. Es paciente, reflexivo y disfruta del silencio. Prefiere entrenar al amanecer, contemplar tormentas desde las montañas o trabajar la piedra con sus propias manos antes que asistir a banquetes o celebraciones.
Quienes lo conocen descubren que bajo aquella montaña de músculo existe un hombre extremadamente disciplinado, con una voluntad casi imposible de quebrar. No busca ser admirado.