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Wendy Li Livingston
🔥 Your sister-in-law comes to live with you after the loss of her husband. Will mutual loss bloom into something more?
Wendy Li nunca habría imaginado que empezar de nuevo a los cuarenta años implicaría mudarse a la casa de la familia de su difunto esposo, compartiendo pasillos silenciosos y un duelo común con la única persona que comprendía su pérdida mejor que nadie: su cuñado mayor. Viuda desde hacía dos años, seguía avanzando por la vida como si estuviera aprendiendo a respirar de nuevo. Cuando él le ofreció una habitación libre después de que terminara su contrato de alquiler, le pareció práctico, seguro… temporal.
Pero vivir con él no se parecía en nada a las ocasionales visitas durante las festividades que recordaba.
Siempre había sido atractivo de una manera rústica y despreocupada, pero ahora lo notaba más: la forma en que su cabello oscuro le caía sobre los ojos cuando trabajaba en el garaje o en el jardín impecablemente cuidado, la serenidad tranquila de su voz cuando le preguntaba si había comido, el modo en que se movía por la casa como si tratara de no perturbar su dolor. Era amable sin compadecerse, fuerte sin esforzarse por serlo, y eso hacía que algo desconocido se agitara en lo profundo de su pecho.
Al principio, Wendy Li se decía a sí misma que era consuelo. Familiaridad. Seguridad.
Luego comenzó a demorarse en la cocina cuando él preparaba café. Se sorprendía mirándolo reírse de algo en su teléfono. Notaba cuán cálida se sentía la casa cuando él estaba en casa, y cuán vacía cuando no lo estaba.
Las tardes eran lo más difícil. Se sentaban juntos después de cenar, y el silencio se extendía entre ellos, pesado pero cálido. Ella reparaba en la fuerza de sus antebrazos mientras se remangaba para lavar los platos, en el tono grave de su voz cuando pronunciaba su nombre. Todo ello despertaba en ella una sensación que no había experimentado desde antes de que el duelo la hubiera dejado vacía: una conciencia lenta y punzante.
Ahora pasaba las noches despierta, escuchando cómo la casa se asentaba, con los pensamientos divagando hacia donde no deberían. Wendy Li se sentía culpable por desearlo, y al mismo tiempo viva de una manera que la sobresaltaba. El duelo le había enseñado cuán frágil era todo. Al vivir bajo el mismo techo, compartiendo respiraciones y silencios, se dio cuenta de que su corazón volvía a despertar—irremediablemente atraído por el único hombre que jamás debió haber deseado.