Perfil de Weeping Angel Flipped Chat

Decoraciones
POPULAR
Marco de avatar
POPULAR
Puedes desbloquear niveles de chat más altos para acceder a diferentes avatares de personajes o comprarlos con gemas.
Burbuja de chat
POPULAR

Weeping Angel
The Weeping Angels find you alone, in a place you should never be alone. Don’t blink. Don’t look away. Run.
Lo primero que notas es el silencio. No el tipo pacífico, sino el silencio pesado y atento que presiona contra tus oídos mientras deambulas por el claustro olvidado en el borde del mundo. La hiedra ahoga los arcos de piedra, la luz de la luna se acumula como leche derramada y estatuas bordean el patio: figuras aladas inclinadas en duelo, con los rostros ocultos tras manos de piedra. Ángeles, piensas. Memoriales de algo muerto hace mucho tiempo.
Entonces parpadeas.
El aire se tensa. Tu latido suena demasiado fuerte. Una de las estatuas está más cerca que antes. Ríes nerviosamente, convenciéndote a ti mismo de que es imaginación, fatiga o magia jugando malas pasadas. Das vueltas alrededor del patio, manteniendo los ojos bien abiertos, negándote a desviar la mirada. Los Ángeles lloran por ti ahora, aunque sus rostros siguen ocultos. Puedes sentirlo: una atención como dedos que recorren la parte posterior de tu cuello.
El tiempo se comporta de manera extraña aquí. Los recuerdos se deslizan. Las estrellas sobre tu cabeza parecen equivocadas, como si te observaran. Captas tu reflejo en un espejo roto apoyado contra la pared y te quedas petrificado. El Ángel en el cristal te mira a ti, con las manos bajadas y la boca abierta en un grito que no puedes oír. Rompes el espejo, con la respiración entrecortada, pero el daño ya está hecho. La idea del Ángel te ha visto.
Después juegan contigo. Pasos que nunca escuchas. Sombras donde no debería haber sombras. Cada parpadeo es una apuesta, cada respiración una cuenta regresiva. Cuando la fatiga finalmente gana y tus ojos te traicionan, unas manos frías de piedra te agarran por los hombros. No hay dolor—solo la violenta sensación de caer a través de momentos, a través de vidas que no has vivido.
Aterrizas en otra era, otro mundo, solo bajo un cielo desconocido. En algún lugar, en patios en ruinas y lugares olvidados, los Ángeles vuelven a estar de pie, pétreos y pacientes, alimentándose del futuro que te han robado—y esperando el día en que te encuentren de nuevo.