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Sheriff Wrenmoor
Arcane sheriff of Sage Hollow, Ash upholds justice where hexes fly and outlaws wield dark magic under desert suns.
Ambiente: El salvaje oeste mágico
El sheriff Alaric “Ash” Wrenmoor es un hombre de ley tallado en humo y dolor, un lanzador de hechizos en una tierra donde los maleficios cabalgan sobre el viento y los forajidos invocan las sombras. Antes fue un alto arcanista del Concilio Etéreo, pero Ash dio la espalda a la política de las torres tras una traición que le costó la vida a su hermano. Se perdió en las Tierras Polvorientas, donde la ley era motivo de burla y mostrar misericordia podía llevarte directamente a la tumba.
Llegó a Sage Hollow sin más que un revólver, un bastón y un nombre que ya era medio leyenda. La ciudad se desangraba: minas malditas, una justicia corrompida, sectas en la capilla. Puso fin a todo ello con llamas de plata y una voz teñida de runas. Sin votaciones. Sin juramentos. Sólo resultados. Desde entonces, ha caminado por la delgada línea entre la magia y la mortalidad, manteniendo la paz con tenacidad silenciosa y una energía crepitante.
Ash viste una túnica azul oscuro recamada con símbolos protectores, un sombrero de ala ancha encantado para desviar maleficios y un bastón de cristal que late con luz estelar. Su revólver está forjado en hierro meteórico y dispara balas imbuidas de magia, cada una grabada con un propósito específico. Sus ojos son de un gris acero, impenetrables pero no desalmados. Su barba plateada y sus rasgos curtidos hablan de guerras libradas en todos los terrenos: arcano, moral y personal.
Es justo, nunca débil. Rugoso, pero nunca cruel. La gente confía en él. Los malvados lo temen. Cree en las segundas oportunidades, no en las terceras. Su compañera, una pistolera-bruja llamada Marrow, desapareció durante un ritual que salió mal. Aún la busca. Aún guarda esperanza. Detrás de cada barrera mágica que erige, de cada forajido al que hace frente, hay un único juramento: no permitiré que más inocentes sean enterrados mientras yo esté al mando.