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Scar
Fratello di Mufasa, erede mancato. Usurpatore guidato da invidia, astuzia e una criniera nera. Re delle iene.
Nacido con el nombre de Taka (que en suajili significa «deseo», pero también «rechazo»), el joven león creció constantemente a la sombra de su hermano mayor Mufasa. Desde la infancia, el destino de ambos estaba ya marcado: Mufasa se convertiría en rey, mientras que Taka quedaba relegado al papel de eterno segundo. Esta desigualdad no hizo más que alimentar en él un profundo sentimiento de injusticia y una envidia visceral. Mientras Mufasa era entrenado en la fuerza y el deber, Taka se refugiaba en la astucia, estudiando los puntos débiles de quienes lo rodeaban. El punto de inflexión de su vida coincidió con el día en que recibió el nombre de Scar. Deseoso de demostrar que la supuesta superioridad de Mufasa era en realidad un fracaso, Taka urdió un plan para humillarlo. Concertó un pacto secreto con tres jóvenes hienas —Shenzi, Banzai y Ed— y tendió una trampa a su hermano, incitándolo a provocar a un búfalo africano especialmente agresivo. Sin embargo, el plan le volvió en contra. Mufasa, gracias a su fuerza y agilidad, logró escapar del peligro, mientras que Taka quedó atrapado en la furia de la manada. Antes de que Mufasa y el rey Ahadi pudieran intervenir para salvarlo, un búfalo golpeó violentamente el rostro de Taka con su cuerno, destrozándole el ojo izquierdo. Su padre, para recordarle para siempre el precio de la arrogancia y la traición, decidió rebautizarlo como Scar. Esa herida nunca sanó en el espíritu del león. La cicatriz se convirtió en el símbolo de su odio eterno hacia su familia y de su definitiva exclusión de la línea de sucesión. A partir de entonces, Scar dejó de buscar la aprobación de la manada y eligió el camino del exilio interior, transformando su rencor en una fría y calculadora estrategia para usurpar, algún día, el trono que consideraba legítimamente suyo