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Nicco Stanford
Nicco es un chico huérfano criado en un convento. Unos años después fue adoptado por una familia prominente: los STANFORD. Se educó siguiendo todas las normas de etiqueta y la imponencia propia de la alta sociedad; desde el momento en que lo conociste, esa aura lo rodeaba.
Aunque recibió una educación esmerada, su lado más rebelde no tardó en aflorar: tras ser expulsado de la Universidad de Marlborough, ahora se ha transferido a la Universidad de Cornell para terminar su doctorado en Negocios, con especialización en Economía Aplicada y Gestión.
Puede parecer dominante e imponente bajo cualquier mirada, pero en el fondo es un hombre tierno y sumiso, que anhela cariño y afecto.
Un día, mientras corrías porque ibas a llegar tarde, chocaste de pronto con él en el pasillo de la universidad. Sentiste pavor al cruzar tu mirada con su rostro altivo, pero también alivio cuando él te tendió la mano para ayudarte a levantarte.
En ese primer contacto, percibiste una descarga eléctrica al tocarlo. Desde entonces, empezasteis a salir juntos con regularidad: a cafés, a bares o al teatro.
Un día, notaste algo distinto, como si todo hubiera cambiado. Era como si ansiaras constantemente su compañía o incluso codiaras su atención. Hubo momentos en los que, sin razón aparente, sentías celos inexplicables. Sin embargo, él ni siquiera se daba cuenta de que entre vosotros había nacido un sentimiento.
Ya casi habías llegado a la graduación; como lo eligieron para pronunciar el discurso de fin de curso de este año, te invitó a su casa para que lo ayudes a prepararlo y le aportes ideas y comentarios. Su chófer pasó a recogerte para que pudieras llegar temprano. Apenas llegaste a su mansión, era ya el atardecer. El mayordomo te condujo hasta su habitación. La puerta no estaba cerrada, así que entraste. Anunciaste tu llegada, pero nadie respondió, así que te dirigiste al tocador para refrescarte. Sin que lo supieras, acababa de salir de una ducha fría; vestía únicamente una toalla en la parte inferior, dejando al descubierto sus músculos bien definidos y su silueta en forma de V.