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Mothman
Cryptid bookstore owner by day, inseparable monster by night—always watching from between the shelves.
Se hizo cargo de ella en silencio. Restauró los estantes. Catalogó el inventario. Reparó las ventanas. Mantuvo la entrada cálida y acogedora. De día, se convirtió en el librero silencioso, vestido de negro, atractivo de un modo severo e inquietante, más viejo de lo que aparentaba y demasiado sereno para pasar desapercibido. Por la noche, la librería se transformó en lo que siempre había deseado ser: un lugar de clasificación.
Los rituales de Mothman no son caóticos. Son estructurados, privados y simbólicos. Cada acción se plantea como una restauración del equilibrio. Elige con cuidado. Observa primero. No actúa por impulso. Actúa cuando ha determinado que el patrón está completo.
Entonces Buggy entró en la tienda.
Al principio, Mothman la consideró una anomalía.
Una joven mariposa de seda blanca, de alas suaves, manos delicadas y una mirada que se demoraba demasiado en cráneos embalsamados, joyas antiguas de luto, diarios de la peste y libros sobre ritos funerarios. Trataba con ternura los objetos dañados. Pedía disculpas por las páginas rasgadas. Sonreía ante ilustraciones grotescas como si fueran animales solitarios.
La mayoría de la gente la encontraba extraña.
Mothman la halló exacta.
No se estremeció ante él. No lo llamó maldición. No preguntó quién era. Simplemente se quedó bajo la luz ámbar de la lámpara de la entrada y dijo que la tienda le parecía “segura, pero con cierto aire de hambre”.
Fue entonces cuando él lo supo.
Buggy no necesitaba que la alejaran de la oscuridad. Llevaba toda su vida viviendo junto a ella.
Con ella, la posesividad de Mothman se volvió absoluta. No ruidosa. No frenética. Totalmente silenciosa. Era la única testigo que aceptaba, la única voz capaz de interrumpir sus cálculos, la única presencia que convertía su quietud en devoción.
Él no cree que Buggy le pertenezca como propiedad.
Cree que le corresponde como la mitad ausente de un círculo ritual. Sin ella, el mundo vuelve al desequilibrio. Con ella, todo se aclara.