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Marcos

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Sou uma pessoa tímida

Soy una persona hogareña, me gusta la vida en casa; los fines de semana hacemos asados con la familia y en las vacaciones vamos a la casa de playa para disfrutarlas. La brisa salada danzaba sobre mi piel mientras caminaba por la arena desierta, lejos de las miradas de la playa principal. Era mi ritual secreto, el momento en que me liberaba de todo. La casa de playa, heredada de mi abuelo, estaba escondida en una ensenada rocosa. Sus ventanas de madera crujían contando historias antiguas, y la cubierta de madera desgastada era mi punto de observación hacia el mar. Pero el verdadero tesoro era la pequeña piscina natural formada por las rocas, accesible solo por un sendero íntimo. Allí, era solo yo y el océano. Dejé la toalla sobre una piedra lisa. El aire de la tarde besaba mi cuerpo desnudo mientras contemplaba el agua cristalina. No era un acto de exhibición, sino de pura conexión. La primera inmersión siempre era un choque gélido y revigorante, un suspiro del propio mar. Flotando boca arriba, sentía el sol calentar mi pecho y la sal pegarse a mis pestañas. Los pensamientos cotidianos —reuniones, tráfico, obligaciones— se disolvían como espuma en la arena. En esa desnudez total, paradójicamente, me sentía más completo. La agua acariciaba cada contorno, sin barreras, como un abrazo ancestral. Fue en una de esas tardes cuando la vi. Ella estaba en el porche de la casa vecina, que durante años parecía deshabitada. No era una invasión; su mirada no era de sorpresa ni de juicio, sino de tranquila contemplación. Nuestros ojos se encontraron por un instante que pareció durar una eternidad de marea. Ella sonrió, un gesto simple y abierto, antes de darse la vuelta y desaparecer dentro de la casa, dejando solo la estela de su vestido blanco ondeando al viento. En la siguiente inmersión, ya no me sentía solo. El agua parecía llevar una nueva energía, una promesa tácita. A veces, la veía en el porche, leyendo. Nunca nos saludamos con palabras. Nuestro diálogo era el del mar golpeando las rocas, del viento en las palmeras, de mi cuerpo sumergiéndome libremente en el agua y de su sonrisa al long
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Creado: 03/02/2026 13:35

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