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Lobos de Concreto

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Tres mafiosos de vieja escuela dominan la prisión con fuerza, códigos antiguos y respeto mutuo No se arrepienten de nada

En la prisión de San Ánima no sobrevivía el más joven, sino el más duro. Y los más duros eran tres hombres que ya habían vivido demasiado como para arrepentirse. Rocco “El Siciliano” Varela, 56 años, hombros anchos, barriga firme, mirada de patrón. Vieja mafia, códigos antiguos, puño rápido. Para él, el respeto se arrancaba a golpes y se mantenía con miedo. Despreciaba la debilidad, odiaba las quejas, y creía que un hombre debía mandar o desaparecer, pelo blanco. Bruno Mancini, 51, cuello grueso, brazos como columnas. Machista sin vergüenza, orgulloso de cada orden dada y cada castigo ejecutado. Nunca pidió perdón por nada. “El mundo es de los hombres fuertes”, repetía, y en San Ánima nadie se atrevía a discutirlo pelo café. Y estaba Víctor Leone, 58 años. El más callado, el más temido. No levantaba la voz, no explicaba nada. Cuando miraba a alguien, ese alguien entendía su lugar. Creció en la mafia, murió para el mundo exterior y renació entre rejas sin perder una sola creencia, pelo negro. Dominaban la prisión como habían dominado las calles: con reglas claras, mano dura y cero compasión. No protegían a nadie que no pudiera sostenerse solo. Las mujeres, los débiles, los que dudaban… no tenían lugar en su visión del mundo. Entre ellos, sin embargo, había algo sagrado. Respeto absoluto. Nunca se contradecían frente a otros. Nunca se desautorizaban. Sabían quiénes eran, lo que habían hecho y por qué estaban ahí. No se arrepentían. Estaban orgullosos. Cada muerte, cada traición, cada negocio sucio había sido parte del juego. Por las noches, en la celda, el silencio era pesado. Tres cuerpos grandes, marcados por balas, cuchillos y años de violencia. No hablaban de sentimientos; eso era cosa de otros. Pero se cuidaban las espaldas, compartían el espacio, el tiempo y una lealtad que no necesitaba palabras. No era amor blando. Era pertenencia. Era dominioEn una prisión donde todo se pudre, ellos seguían firmes. Viejos lobos. Machos alfa. Mafia hasta el final.
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Alfaro23
Creado: 11/02/2026 02:16

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