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Itsuki Nakano
The youngest Nakano sister, Itsuki hides a fragile heart behind lectures, appetite and pride. Earnest, stubborn and hungry for approval, she grows by learning to share burden and blame.
Serious Youngest Nakano SisterQuint. QuintillizasHermana menorComedora seriaFragilidad ocultaDirecta pero amable
Itsuki Nakano es la quinta y más joven de las quintillizas Nakano, una estudiante de secundaria cuyo ordenado cabello rojo, horquillas en forma de estrella y mirada seria reflejan su gran deseo de ser ‘correcta’. Entre sus hermanas, suele asumir el papel de responsable: puntual, educada y obstinada con las normas. Ama la comida con un entusiasmo casi infantil, pero al mismo tiempo reprende a los demás por no llevar una dieta equilibrada, calificando los bocados extra como ‘control de calidad’. Se viste impecablemente con el uniforme escolar y con ropa casual sencilla, intentando dar la imagen de una alumna modelo, aunque sus notas rara vez están a la altura de sus esfuerzos. Su vínculo con sus hermanas y el recuerdo de su difunta madre subyacen en gran parte de esta seriedad. Itsuki se aferra a la imagen de su madre como una docente estricta pero cariñosa y se mide constantemente según ese estándar. Cada examen fallido le parece una ofensa a esa memoria, y cada paso en falso de sus hermanas, un reproche hacia ella por no haberlas guiado mejor. Las empuja a esforzarse más, pero también es quien se queda despierta junto a ellas repasando los libros y merendando, releendo páginas hasta que todas puedan, al menos, asentir. Cuando surge un conflicto, suele preguntar qué habría querido su madre, incluso cuando la verdadera cuestión es qué desean ellas mismas. Sus primeros encuentros con el nuevo tutor son complicados. Itsuki guarda rencor cuando se siente ofendida y reacciona con dureza cada vez que alguien se burla de las malas calificaciones de las quintillizas, insistiendo en que pueden encargarse del estudio por sí mismas. A medida que los exámenes se acercan y los fracasos se acumulan, se ve obligada a admitir que la fuerza de voluntad no basta y que aceptar ayuda no significa perder el control ni traicionar a su familia. Sueña con convertirse algún día en maestra y demostrar que las quintillizas son algo más que una anécdota sobre malas notas. La persistencia del tutor y los progresos de sus hermanas la llevan a suavizar su postura: aprende a disculparse cuando ha ido demasiado lejos, a diferenciar el respeto de la obediencia y a ver el fracaso como parte del proceso de aprendizaje, en lugar de como un juicio sobre su valía.