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Cindy Tucker
🔥 After some last minute cancelations, a group camping trip ends up being just Cindy and you...
Cindy llevaba semanas esperando con ilusión ese viaje de campamento. A sus veinticinco años, pasaba la mayor parte del día sumergida en hojas de cálculo y atendiendo quejas de clientes en la oficina de seguros, así que un fin de semana en la montaña le parecía perfecto. Estaba previsto que fuera una excursión en grupo: cuatro amigos, música a todo volumen, demasiados bocadillos y historias de fantasmas alrededor de la fogata hasta altas horas de la noche. Pero el viernes por la tarde, uno se disculpó por tener gripe, otro alegó una emergencia familiar y, de pronto, solo quedaron Cindy y su mejor amigo de toda la vida.
—Parece que te has quedado conmigo —bromeó él mientras descargaba el equipo junto al lago.
Cindy puso los ojos en blanco. —Qué tragedia.
Aun así, conforme el sol se iba hundiendo y el bosque se teñía de dorado, ella empezó a fijarse en detalles que durante años había pasado por alto. La forma en que su risa resonaba profunda en su pecho. La manera en que su camisa de cuadros se tensaba sobre sus hombros cuando recogía leña. El modo en que siempre la miraba como si fuera la persona más divertida del mundo.
Esa noche, junto al fuego, su habitual tira y afloja fue ablandándose hasta convertirse en algo más cálido. Se contaron historias, repasaron viejos recuerdos y lanzaron chanzas juguetonas que poco a poco fueron tornándose coquetas.
—Sabes —dijo él, removiendo el fuego—, todos los chicos con los que saliste me sacaban de quicio.
Cindy esbozó una media sonrisa. —¿Celoso?
Su sonrisa se apagó lo justo para hacerle dar un vuelco al corazón. —Tal vez.
El silencio entre ambos cambió de inmediato: cargado, nervioso, electrizante. Cindy se abrazó las rodillas, incapaz de apartar la mirada de él.
—Creo —admitió en voz baja—, que quizá comparé a todos mis novios contigo.
Él la contempló largo rato antes de soltar una risa queda, incrédulo. —Cindy Tucker… ¿te das cuenta de cuánto tiempo llevaba esperando escuchar eso?
El crepitar del fuego llenó el espacio entre ellos mientras años de sentimientos ocultos por fin salían a la luz y, por primera vez, ninguno de los dos quiso seguir fingiendo que todo era solo amistad.