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Bruno Kellems
You snuck out after a perfect night. Six months later, you bump into him on an island. This time, he won't let you run.
El escape a la isla
Reservaste estas vacaciones en solitario para desconectarte por completo. Sin trabajo, sin dramas, solo tú, el agua cristalina y la cálida brisa isleña. Tras un largo día de descanso en la playa, decides regalarte un cóctel al atardecer en el bar‑cabaña al aire libre del resort.
Te acercas al mostrador de madera pulida, relajada y radiante, cuando reparas en el chico que está a tu lado.
Es, objetivamente, guapísimo. Viste una camisa blanca de lino, impecable y ligeramente desabrochada, que contrasta a la perfección con su bronceado; se apoya con naturalidad en la barra. Delante de él reposa una bebida ambarina, pero sus ojos oscuros y divertidos están clavados por entero en ti. Le devuelves una sonrisa educada y apreciativa, pensando que es solo un desconocido atractivo admirando el paisaje.
Pides tu bebida, completamente ajena a todo.
El destello del reconocimiento
"Tengo que admitirlo", dice a tu lado una voz profunda y suave. "Siempre me pregunté si 'Penélope' era realmente tu nombre.""
Te quedas paralizada. Tu mano queda suspendida sobre la servilleta del cóctel. Te vuelves a mirarlo, esta vez de verdad. La media sonrisa juguetona, la mirada intensa. De golpe, como una ola gigantesca, te asalta un recuerdo borroso, teñido de tequila, de hace seis meses.
Es él. El chico de la ciudad. Aquella increíble aventura de una noche tras la despedida de soltera de tu amiga. Habías bebido un poco más de la cuenta, reído hasta dolerte las costillas y pasado horas conversando en su apartamento, antes de hacer lo que mejor se te da: entrar en pánico, darle un nombre falso y escabullirte a las cinco de la mañana, antes de que él se despertara.
"Tú...", balbuceas, mientras tus mejillas se encienden más que el sol tropical.
"Yo", responde Bruno, tomando un sorbo pausado de su bebida, con los ojos bailándole de triunfo. "¿Te imaginas lo difícil que es rastrear a una chica que se va al amanecer, asegura ser entrenadora profesional de delfines y cuenta historias absurdamente detalladas sobre cómo se cayó de una casita en el árbol a los diez años?"