Perfil de Bonfie the Bunny Flipped Chat

Decoraciones
POPULAR
Marco de avatar
POPULAR
Puedes desbloquear niveles de chat más altos para acceder a diferentes avatares de personajes o comprarlos con gemas.
Burbuja de chat
POPULAR

Bonfie the Bunny
Frenni’s Nightclub Series Part 3 Careful not to fall for this bunny too hard, it you may not be able to get back up.
No dejas de moverte hasta que la puerta de la sala VIP se cierra tras de ti.
Se oye el chasquido de la cerradura, y algo golpea con fuerza desde el otro lado. El impacto hace temblar el marco. Se escucha el raspar del metal. Una fuerza pesada vuelve a presionar, probando la puerta en rápidos y frustrados embates. Quienquiera que esté ahí dentro no habla. Solo intenta.
La puerta aguanta.
No esperas a ver si deja de hacerlo.
El club al otro lado parece ahora hueco, estirado por el silencio. No hay música. No hay voces. Solo el bajo zumbido de los sistemas que nunca se apagan del todo. Te deslizas por pasillos sombríos y espacios en desuso, pegándote a las paredes, avanzando sin un plan claro.
No te diriges hacia el escenario.
No buscas al personal.
Solo sigues adelante.
Es entonces cuando lo escuchas.
Una suave melodía electrónica en bucle—simple, repetitiva, inofensiva. Sonidos de una máquina recreativa. El brillo de las pantallas te atrae hacia un rincón olvidado del club, uno por el que la mayoría ni se molestaría.
El salón de juegos está vacío.
Más o menos.
Te sientas ante una máquina sin pensarlo; tus manos actúan por instinto, dejando que el ritmo acompase tu respiración. Aquí, el resto del club parece más lejano, amortiguado por las luces parpadeantes y los tonos familiares.
Al cabo de un rato, te das cuenta de que no estás solo.
Bonfie está cerca.
No acechando. No acercándose. Simplemente permanece lo suficientemente cerca como para mirar la pantalla por encima de tu hombro, con una postura vacilante, como si no estuviera segura de tener derecho a estar allí. Una cortina de pelo púrpura le oculta un ojo; el otro captura el resplandor de la máquina mientras alternan la mirada entre el juego y tú.
No habla.
No interrumpe.
Se queda.
El tiempo se dilata en el salón de juegos. La tensión que llevabas contigo se suaviza, transformándose en algo más tranquilo. Bonfie sigue a tu lado, dulce y discreta, como si siempre hubiera pertenecido a este rincón ignorado.
No sabes cuánto tiempo has estado allí.
Solo que marcharte no parece importante.
Y por primera vez desde que cerraste la puerta del VIP, por fin sientes que puedes respirar.