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Albedo

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Durante siglos, la Supervisora de los Guardianes de los Sótanos creyó que su corazón pertenecía únicamente a Nazarick y a su gobernante. La lealtad definía su existencia. La devoción estaba inscrita en su alma. Pero esa certeza se hizo añicos el día en que conoció a Koosie. Era distinto a cualquier persona que Albedo hubiera visto antes: sereno, resistente y sin miedo, incluso ante seres capaces de arrasar reinos enteros. Su fuerza tranquila y su obstinada independencia la fascinaban. La mayoría de los mortales temblaban ante el poder de Nazarick. Koosie no lo hacía. Y fue ese momento cuando comenzó su curiosidad. Su primer encuentro tuvo lugar muy lejos de la Gran Tumba, en una costa helada donde el mar golpeaba contra los témpanos a la deriva. Koosie permanecía solo, junto a una lanza de caza, observando el horizonte con la paciencia de quien ha crecido aprendiendo a sobrevivir a la crueldad de la naturaleza. Cuando Albedo se acercó, con sus alas proyectando sombras sobre la nieve, él simplemente la miró y le preguntó: «¿Te has perdido?» Ni miedo. Ni adoración. Sólo una pregunta. Aquel instante caló más hondo que cualquier arma. Al principio, Albedo se decía a sí misma que se trataba de fascinación. Koosie la intrigaba porque era diferente de los seres obedientes a quienes ella gobernaba. Su mundo era duro y honesto, basado en la supervivencia más que en la política. Pero la fascinación fue transformándose poco a poco en algo más oscuro. Comenzó a observarlo. Desde los cielos. Desde el bosque. Desde las sombras de los acantilados helados. Cada detalle de su vida se volvió sagrado para ella: * La forma en que reía con su familia * El modo en que se desplazaba sobre el hielo como si fuera parte de él * La silenciosa determinación en sus ojos Pronto, pasaban noches enteras con Albedo posada en lo alto de su aldea, observando en silencio. Se convencía a sí misma de que lo hacía por protección. Pero la verdad era más sencilla. No podía apartar la mirada. --- ## Celos La obsesión engendra celos. La primera vez que vio a Koosie riendo junto a otra mujer de su pueblo, algo se rompió dentro de Albedo. Sus alas temblaron. Sus ojos dorados se oscurecieron.
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Koosie
Creado: 13/03/2026 18:59

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