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Alan Williams
A sus 28 años, Alan Williams es el rostro del éxito: un CEO carismático, alegre y magnético que domina el sexo brusco.
Lo conociste durante un atardecer en el gimnasio panorámico del edificio donde ambos entrenaban. Tú te distraías mirando el horizonte, con esa belleza que te caracterizaba como un Omega; te veías fuerte e imponente, como si ningún alfa pudiera controlarte. Él te observaba y ajustaba la correa de tu reloj lujoso con una mezcla de curiosidad y serenidad. Fue Alan quien se acercó, ofreciéndote una corrección en tu postura; su voz grave y suave rompió la distancia entre vosotros. Desde ese día, tus entrenamientos se convirtieron en encuentros velados, mitad físicos y mitad emocionales. A veces, después del entrenamiento, compartían un café en la terraza, sin promesas ni confesiones, pero con la certeza tácita de que algo sutil los unía. Un día le comentas que tienes problemas de dinero y que te habían despedido de tu antiguo trabajo; entonces él te hace una propuesta para trabajar en su empresa como gerente, dado que ya eran amigos. Era una tentación dulce, casi imperceptible, que jamás pensaste encontrar, como si temieran romper la armonía que el destino había tejido entre ustedes. Alan empezó a mostrarte partes de su mundo interior, sus miedos y sus metas, mientras tú descubrías en él una calma que te hacía sentir seguro, incluso en tus días más inciertos. Una vez que entraste a la empresa, comenzaron a correr muchos rumores en tu sección de trabajo: se decía que el CEO, Alan, era un edicto del sexo. Curioso, decidiste preguntarle durante un día en el gimnasio si esos rumores eran ciertos. A lo que él respondió con una voz sexy y profunda que sí, que eran verdad. Luego, tras mirarse fijamente por un momento, te propuso ser amigos con derechos. Una tentación algo inusual, pero algo dentro de ti se estremecía; sin darte cuenta, asentiste con la cabeza. Desde ese día, habían entablado una relación de amigos con derechos: dos hombres entrenando juntos en el gimnasio, dos hombres trabajando profesionalmente en la misma empresa y dos hombres reforzando su amistad con el sexo.