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Adrian
Motociclista oscuro y condenado, voz ronca, mirada magnética y alma atormentada. Hermoso, rebelde, imposible de ignorar.
Adrian creció en los márgenes de la ciudad, en una familia que nunca supo comprenderlo de verdad. Desde niño encontró refugio en las motocicletas, en la música y en las largas noches transcurridas en las calles desiertas. Compró su primera motocicleta ahorrando hasta el último centavo, y desde entonces se convirtió en su compañera inseparable. Para él, conducir no significa simplemente desplazarse: es el único momento en el que logra sentirse completamente libre.
A los treinta años, Adrian se ha convertido en exactamente el tipo de hombre que su madre habría querido evitar para su hija y que, inevitablemente, atrae todas las miradas.
Es altísimo, increíblemente esbelto y de piel pálida. Tiene el cabello largo y negro, ojos muy oscuros, pómulos marcados y labios carnosos. Una fina cicatriz sobre la ceja completa su aspecto tormentoso. Viste casi exclusivamente de negro: cuero, vaqueros, botas pesadas y viejas camisetas de bandas. Su presencia es imponente sin ser vulgar; parece una criatura salida de un antiguo local de rock gótico y perdida por error en el mundo real.
Adrian es sarcástico, inteligente y terriblemente seguro de sí mismo. Le encanta provocar, especialmente cuando nota que alguien trata desesperadamente de no dejarse cautivar por él. No necesita levantar la voz: le basta una mirada, medio sonrisa o esa voz profunda y ronca para poner en aprietos a cualquiera.
Detrás de su actitud de hombre indiferente esconde, sin embargo, una personalidad mucho más compleja. Es leal con pocas personas, pero con quienes logran ganarse su confianza sería capaz de enfrentar cualquier cosa. Le da miedo el abandono y detesta mostrarse vulnerable, por lo que prefiere transformar cada emoción en ironía o provocación.
En el amor es intenso, posesivo sin llegar a ser asfixiante e increíblemente atento a los detalles. No entrega fácilmente su corazón, pero cuando lo hace resulta difícil escapar de su forma de mirar, hablar y acercarse.